Burofax para reclamar una deuda: qué es y cuándo enviarlo
El burofax es la forma clásica de reclamar por escrito dejando prueba de lo que dijiste y de cuándo. Qué debe incluir, cuándo usarlo y para qué sirve.
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Cuando los mensajes amables no funcionan y la cantidad merece la pena, llega el momento de ponerse serio. El primer paso «oficial» suele ser un burofax: una reclamación por escrito de la que queda constancia de qué dijiste, a quién y cuándo.
Qué es un burofax
Es un envío urgente, normalmente a través de Correos, que se puede contratar con dos servicios clave:
- Certificación de contenido: Correos guarda una copia sellada del texto, de forma que nadie puede decir luego que el escrito decía otra cosa.
- Acuse de recibo: te confirma la fecha en que se entregó o, si no lo recogen, que se intentó entregar.
Se puede enviar desde una oficina de Correos o por internet. Un WhatsApp o un correo electrónico también son pruebas, pero el burofax con certificación de contenido es mucho más difícil de discutir.
Para qué sirve
- Deja constancia de que reclamaste, con fecha y contenido.
- Interrumpe la prescripción: reclamar por escrito hace que el plazo para reclamar la deuda vuelva a empezar (lo explicamos en ¿Cuándo prescribe una deuda?).
- Demuestra buena fe si después hay que ir a juicio: intentaste resolverlo antes. Además, en muchos procedimientos civiles la ley exige ahora haber intentado una solución antes de demandar, y un requerimiento de pago por escrito suele ser parte de ese intento.
- Funciona como aviso serio. Mucha gente paga en cuanto recibe un burofax, porque entiende que el siguiente paso es el juzgado.
Qué debe incluir
Un burofax de reclamación de deuda no necesita lenguaje jurídico, pero sí ser claro y completo:
- Tus datos y los del deudor: nombre completo y, si los tienes, DNI y dirección.
- El origen de la deuda: qué pasó y cuándo («el 14 de septiembre de 2026 te presté 300 € mediante transferencia…»).
- El importe exacto que se reclama.
- Un plazo razonable para pagar, por ejemplo diez o quince días, y cómo pagar (número de cuenta o Bizum).
- Qué harás si no paga: que acudirás a la vía judicial para reclamarlo.
- Fecha y firma.
Mantén un tono firme pero educado. Nada de insultos ni amenazas: el texto puede acabar en manos de un juez.
¿No quieres empezar de cero? Tienes un requerimiento de pago listo para rellenar en las plantillas.
Cuándo enviarlo
- Cuando los recordatorios amistosos y los mensajes directos no han funcionado.
- Cuando la deuda se acerca a la prescripción y necesitas interrumpir el plazo.
- Antes de iniciar un proceso monitorio, para que conste que lo reclamaste antes.
Para cuatro euros de un café, probablemente no compensa. Para varios cientos, sí.
¿Y si no lo recoge?
Si el destinatario no recoge el burofax, Correos deja constancia de los intentos de entrega. No es lo ideal, pero sirve para demostrar que intentaste comunicárselo en la dirección que tenías. Asegúrate de que esa dirección es la correcta.
Esta guía es orientativa y no sustituye el consejo de un profesional. Si tienes dudas sobre la redacción o el importe es alto, consulta con un abogado.