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Guía

Mi compañero de piso no paga: qué puedo hacer

Luz, internet, la compra común o su parte del alquiler. Cómo reclamarlo sin convertir la casa en un campo de batalla y qué no debes hacer nunca.

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Compartir piso tiene muchas ventajas, hasta que llega la factura de la luz y alguien se hace el despistado. Un mes se perdona; tres meses seguidos ya es un patrón. Y cuanto más se alarga, más incómodo es sacar el tema delante del microondas.

Primero, ten claras las cuentas

Antes de reclamar nada, asegúrate de que los números son indiscutibles:

  • Qué se reparte y cómo. ¿El alquiler va a partes iguales o según el tamaño de cada habitación? ¿Internet y la luz, entre todos por igual?
  • Qué ha pagado cada uno. Guarda las facturas y los justificantes de los pagos que has adelantado.
  • Cuánto debe exactamente. Una cifra concreta («me debes 86,40 €») funciona mucho mejor que un «me debes lo de la luz de estos meses».

Si no lo tenéis organizado, es el momento: una nota compartida o una hoja de cálculo donde se apunte cada gasto evita la mitad de las discusiones.

Habla con él (o con ella) cuanto antes

No esperes a que la deuda crezca. Escríbele en privado, con calma y con la cifra en la mano:

«Oye, he hecho cuentas de la luz e internet de septiembre y octubre: te tocan 86,40 €. ¿Me los pasas esta semana? Te dejo mi Bizum».

Si te cuenta que está pasando un mal momento, propón un plan: pagos más pequeños con fechas concretas. Es mejor cobrar poco a poco que no cobrar.

Si prefieres no escribirlo tú, puedes mandarle un recordatorio con el importe, desde cuándo y tu Bizum. Y si sois varios a los que os debe, o él os debe a varios, el modo «Dividir a partes iguales» hace las cuentas por vosotros.

Si sigue sin pagar

Sube un escalón, pero sin perder las formas:

  1. Recuérdaselo por escrito, más directo: cuánto, por qué y hasta cuándo tiene para pagar.
  2. Hablad en persona los que vivís en el piso. Que no parezca un juicio, sino un problema de la casa que hay que resolver.
  3. Si se va del piso debiendo dinero, reclámaselo por escrito antes de que se marche y guarda las pruebas. Una vez fuera, cuesta más.

Para importes más serios (por ejemplo, varios meses de su parte del alquiler), mira la guía sobre el proceso monitorio: es la vía judicial pensada para reclamar deudas de dinero.

¿Y si el casero me reclama a mí?

Depende de quién firmó el contrato de alquiler:

  • Si todos figuráis en el contrato, el casero puede reclamar el alquiler impagado según lo que diga el contrato, y a menudo a cualquiera de los inquilinos. Luego el que paga de más puede reclamar al compañero su parte.
  • Si solo figuras tú, para el casero tú eres el inquilino y te reclamará a ti todo el alquiler. Lo que te deba tu compañero es un asunto entre vosotros dos.
  • Si le subalquilas una habitación, ojo: la ley exige normalmente el consentimiento del casero para subarrendar. Revisa tu contrato.

Lo que no debes hacer nunca

Por muy enfadado que estés, no te tomes la justicia por tu mano:

  • No le cambies la cerradura ni le impidas entrar si vive allí.
  • No te quedes sus cosas «como garantía» ni las vendas.
  • No publiques en redes ni en grupos que te debe dinero.

Además de empeorar la convivencia, cobrarte una deuda por la fuerza puede ser delito (el Código Penal lo llama realización arbitraria del propio derecho), y exponer a alguien como moroso puede vulnerar su derecho al honor. Reclama siempre por las buenas o por los cauces legales.


Esta guía es orientativa y no sustituye el consejo de un profesional. Si el importe es alto o la situación se complica, consulta con un abogado o con el servicio de orientación jurídica de tu colegio de abogados.